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La seda dental, también conocida como hilo dental, es uno de los elementos más importantes y, a la vez, más olvidados de la higiene bucodental cotidiana. El cepillo de dientes, por mucha calidad que tenga y por mucha técnica que apliquemos en su uso, solo es capaz de limpiar adecuadamente tres de las cinco superficies dentales: la cara externa, la interna y la oclusal. Las dos caras restantes, las laterales que están en contacto con los dientes vecinos (zonas interproximales), permanecen prácticamente intactas si no utilizamos un elemento de higiene interproximal complementario. La seda dental es la herramienta más eficaz, económica y accesible para esta tarea, y debería formar parte de la rutina diaria de toda persona adulta.

El espacio interproximal es, además, la zona de mayor riesgo de aparición de caries y de enfermedad periodontal. La placa bacteriana se acumula en estos surcos por la dificultad de acceso, y si no se retira diariamente puede mineralizarse formando sarro, generar inflamación de las encías (gingivitis) y, con el tiempo, evolucionar a periodontitis con pérdida de hueso de soporte. Por todo ello, los dentistas e higienistas dentales recomiendan unánimemente el uso de hilo dental al menos una vez al día, idealmente por la noche, como complemento imprescindible del cepillado.

Existen varios tipos de seda dental adaptados a distintas necesidades. La seda dental encerada es la más popular: el recubrimiento de cera facilita su deslizamiento entre dientes apretados y evita el deshilachado. Es la opción más recomendable para personas que se inician en su uso o que tienen contactos interdentales muy ajustados. Marcas como Oral-B Pro-Health Encerado, Phb Hilo Dental Encerado, Vitis Hilo Dental y Lacer Hilo Dental Encerado son las más solicitadas.

La seda dental sin cera ofrece una mayor capacidad de arrastre de la placa al desplegarse al introducirse en el espacio interproximal. Es preferida por personas con experiencia en su uso y con contactos no muy apretados. Su superficie de contacto con el diente es mayor, lo que mejora la eficacia de la limpieza, aunque resulta más complicada de introducir en espacios estrechos. Las marcas mencionadas también ofrecen versión sin cera.

El hilo dental monofilamento, fabricado generalmente con PTFE (politetrafluoroetileno, similar al teflón), es la opción más moderna y de gama alta. Su material extremadamente resbaladizo permite pasarlo entre los dientes más apretados con facilidad y, a diferencia de la seda multifilamento tradicional, no se deshilacha ni rompe en presencia de restauraciones (empastes, coronas). Oral-B Glide y Gum Expand Floss son referencias mundiales en esta categoría.

Existen también hilos dentales con sabor o aromas (menta, fresa, canela) que algunos usuarios prefieren por la sensación de frescor adicional. Los hilos con flúor liberan una pequeña cantidad de este mineral en el espacio interproximal, contribuyendo a la prevención de caries en zonas de riesgo. Los hilos engrosados o cintas dentales son útiles en personas con espacios interproximales más amplios, como tras retracciones gingivales o en ortodoncias retiradas.

Para usuarios con ortodoncia fija (brackets), pasar la seda dental convencional es complicado porque el arco metálico bloquea el acceso. Existen soluciones específicas como el SuperFloss de Oral-B, que incorpora un extremo rígido para enhebrar el hilo por encima del arco, una zona esponjosa para limpiar alrededor del bracket y un hilo regular para limpiar las superficies interproximales. Otra alternativa son los portahilos o enhebradores de hilo (Floss Threaders) que facilitan el manejo del hilo en estos casos.

La técnica correcta es fundamental para que el uso de la seda dental sea efectivo y no provoque daño en las encías. Hay que cortar aproximadamente cuarenta y cinco centímetros de hilo, enrollar la mayor parte alrededor de los dedos medios de cada mano y dejar unos cinco centímetros tensos entre ambos. Se introduce el hilo entre dos dientes con un movimiento suave de sierra (nunca presionando bruscamente hacia abajo para no dañar la papila gingival), se desliza siguiendo la curvatura del diente formando una C y se realizan dos o tres movimientos verticales arriba-abajo. Se utiliza una zona limpia del hilo para cada espacio interproximal y se procede sistemáticamente por todos los espacios de la boca.

Existen alternativas a la seda dental tradicional que pueden ser preferibles en ciertos casos. Los cepillos interdentales (Vitis Interproximal, Curaprox CPS, Gum Proxabrush) son muy eficaces en personas con espacios interproximales amplios, recesiones gingivales, implantes o tras tratamientos periodontales. Los palillos interdentales de madera o plástico son útiles para retirar restos voluminosos pero limpian peor la placa bacteriana. Los irrigadores dentales (Waterpik, Oral-B Aquajet), que proyectan un chorro de agua a presión entre los dientes, son una excelente herramienta complementaria, especialmente en pacientes con periodontitis o con ortodoncia, aunque no sustituyen completamente al hilo en pacientes con buena salud bucodental.

En Farmacia Calvario, en Albatera, contamos con una amplia variedad de sedas dentales, cepillos interdentales y otros productos de higiene interproximal de las principales marcas: Oral-B, Phb, Vitis, Lacer, Gum, Curaprox, TePe, Sunstar Gum, Periodental y Sensodyne. Nuestras farmacéuticas pueden asesorarte sobre el producto y la técnica más adecuados para tu caso, tu tipo de dentición y la posible presencia de ortodoncia, implantes o tratamientos periodontales. Realizamos envíos a toda España con servicio gratuito a partir de cuarenta y nueve euros y disponemos de recogida en farmacia.

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