Contactanos

El collarín cervical es un dispositivo ortopédico fundamental en el tratamiento conservador de numerosas patologías que afectan a la columna cervical, esa zona delicada del cuello que sostiene la cabeza y permite sus movimientos. Su función principal es proporcionar inmovilización y soporte a las vértebras cervicales para reducir el dolor, evitar movimientos perjudiciales durante la recuperación y favorecer la cicatrización de los tejidos afectados. En esta categoría reunimos una completa selección de collarines de distintos tipos, materiales y niveles de inmovilización, adaptados a cada situación clínica y siempre bajo recomendación facultativa.

Los collarines blandos de espuma son los más utilizados en el ámbito ambulatorio y constituyen el punto de partida para la mayoría de las indicaciones leves a moderadas. Fabricados con espuma de poliuretano flexible recubierta de tejido transpirable y cierre con velcro, proporcionan una inmovilización suave que limita parcialmente los movimientos de flexión, extensión y rotación del cuello sin impedirlos por completo. Están indicados en cervicalgias mecánicas, contracturas musculares, latigazos cervicales leves, dolor cervical agudo o crónico, tortícolis o tras intervenciones quirúrgicas menores. Marcas españolas como Farmalastic, Orliman, Mediba y Prim ofrecen una excelente relación calidad-precio en este segmento.

Los collarines semirrígidos, también conocidos como collarines Schanz reforzados o tipo Florida, ofrecen un grado de inmovilización superior gracias a un núcleo de plástico semirrígido recubierto de espuma acolchada. Se prescriben en casos de cervicalgia severa, hernias discales cervicales en fase aguda, esguinces de grado II del cuello, fracturas cervicales estables o como apoyo posquirúrgico en intervenciones de mediana complejidad. Permiten una mayor limitación del movimiento, contribuyendo a un alivio más rápido del dolor en cuadros agudos, aunque no deben utilizarse de forma prolongada para evitar la atrofia muscular de la zona.

Los collarines rígidos tipo Philadelphia son el estándar de oro para casos que requieren una inmovilización casi total de la columna cervical. Su diseño en dos piezas (anterior y posterior) que se cierran con velcros, junto con sus refuerzos rígidos integrados, restringen casi por completo los movimientos del cuello. Están indicados en fracturas cervicales inestables, traumatismos severos durante el traslado al hospital, posoperatorios de cirugías cervicales complejas como discectomías y artrodesis, y para la inmovilización en patologías inflamatorias graves como ciertas artritis reumatoides cervicales. Marcas internacionales como Donjoy, Aspen y Össur son referencia mundial en este tipo de productos.

Existen también collarines especiales diseñados para condiciones específicas. Los collarines de tracción cervical incorporan un sistema que permite aplicar tracción suave para descomprimir las vértebras y los discos intervertebrales, indicados en algunas hernias discales y cervicobraquialgias. Los collarines para deportes ofrecen una protección preventiva en disciplinas con alto riesgo de impacto en el cuello como las artes marciales o el motociclismo. Y los collarines pediátricos, en tallas adaptadas a niños, están pensados para cuadros traumáticos infantiles y siempre bajo estricta supervisión pediátrica.

La elección de la talla es crítica para que el collarín cumpla su función sin generar molestias adicionales. Las tallas se determinan en función de la altura entre el mentón y la parte superior del esternón del paciente. Las marcas suelen ofrecer al menos tres tallas (pequeña, mediana y grande) y, en algunos modelos, hasta cinco o seis tallas para un ajuste más preciso. En Farmacia Calvario, nuestro equipo está formado para asesorarte en la elección de la talla correcta. Si no estás seguro, podemos ayudarte midiendo tu cuello en farmacia o explicándote cómo hacerlo correctamente en casa.

La colocación correcta del collarín es esencial para que cumpla su función. Debe quedar firme pero sin oprimir excesivamente, con el mentón apoyado en la parte superior y la barbilla ligeramente elevada para mantener una posición neutra de la columna cervical. No debe limitar la respiración ni la deglución, y se debe poder introducir un dedo entre el collarín y el cuello en la zona anterior. La piel bajo el collarín debe revisarse diariamente para detectar posibles rozaduras o irritaciones, especialmente en personas mayores o con piel sensible. Para mejorar el confort, muchos modelos incorporan fundas extraíbles lavables o se pueden complementar con calcetines protectores específicos.

El tiempo de uso del collarín debe estar siempre pautado por un médico, un fisioterapeuta o un especialista. En general, los collarines blandos se utilizan de forma intermitente durante el día, retirándolos para realizar ejercicios de movilidad pautados y durante el descanso nocturno si el médico no indica lo contrario. Los collarines semirrígidos y rígidos suelen llevarse de forma continua durante las primeras semanas tras el traumatismo o la cirugía, con retiradas progresivas a medida que avanza la recuperación. Es muy importante no autoprolongar el uso del collarín más allá de lo prescrito, ya que la inmovilización excesiva puede provocar debilidad muscular y rigidez articular.

En la Farmacia Calvario de Albatera disponemos de la gama completa de collarines cervicales de las principales marcas ortopédicas del mercado: Farmalastic Cinfa, Orliman, Donjoy, Prim, Mediba, BSN Medical Cervilock y Össur. Realizamos envíos a domicilio en toda España con servicio gratuito a partir de cuarenta y nueve euros y ofrecemos la posibilidad de recogida en farmacia. Si has sufrido un traumatismo, contractura cervical o cualquier dolencia que requiera un collarín, te recomendamos siempre consultar previamente con un profesional sanitario que valore tu caso y te indique el tipo de collarín más adecuado. Nuestro equipo está disponible para asesorarte en la compra y resolver cualquier duda relativa al uso, colocación o cuidado del producto.

Consentimiento de cookies